Mi síndrome de Diógenes personal

¿Alguno tenéis un trastero y lo habéis ido llenando de cosas durante 4 años hasta el punto de que solo se pueda abrir la puerta y que para coger una cosa (si tienes la suerte de recordar donde está) tienes que sacar 20 cajas antes? Yo sí. Pero tiene una explicación. Comprarse un piso y no tener muebles o armarios donde guardar las cosas y querer sacar los recuerdos de casa de tus padres, me hizo ir metiéndolo todo en el trastero, sin control ni remilgos.

Pero esto se ha acabado (bueno, estoy en proceso, ahora me toca formatear sin mirar atrás). Un viaje a Ikea, unas estanterías apañadas, y ahora ya puedo incluso hacer abdominales en varias posturas en mi trastero (no que las vaya a hacer, no las hago en casa, menos en ese sitio inhóspito, pero si quisiera, podría, y eso es lo importante).

El momento de meter las estanterías en el trastero, momentazo… Para meter, hay que sacar antes. Y eso hice, con ayuda claro, que aquello se me había ido de las manos hacía unos tres años. Según iban saliendo cajas y bolsas, se iba llenando el pasillo del trastero, hasta tal punto que ya no se podía salir. Que ironía, antes no se podía entrar, y luego no se podía salir. Aquello era un cúmulo de recuerdos, de cosas inservibles (si llevan 4 años en cajas y no las he echado de menos, muy necesarias para la vida no las veo). Entre el ir y venir de cajas, no puede evitar echar un vistazo y abrir alguna. ¿Qué secretos guardarían? Por ejemplo, un conejo de peluche rosa que he jurado y perjurado a mi sobrina que lo había tirado. Me hizo una ilusión verlo que casi lloro. Que contenta se va a poner cuando se lo lleve (a sus padres no les va a hacer tanta gracia, trasto menos para mi, trasto más para ellos).

También di con un cristal roto que en su momento pensé en llevar a un cristalero para que me lo recortara y usarlo para un marco. Whaaat? ¡Que viva mi estupidez! Recuerdo haber tenido el cristal en casa unos meses y haberlo bajado al sótano, (debí de pensar que el hecho de no verlo en casa me ayudaría a recordar el plan que tenía y así llevarlo a cabo con diligencia…) y, obviamente, allí se quedó. Me mola el do it yourself, pero creo que tengo ciertas dificultades para filtrar :O.

Justificantes Educación Física¿Y lo que encontré en una carpeta del Instituto? Unos cuantos justificantes firmados por mi madre excusando mi ausencia en las clases de Educación Física! Que maja mi madre, que firmaba sin rechistar. Año 1990, no me gustaba el chándal que tenía, así que decidí no ponerme esa prenda horripilante. Suspendí gimnasia ese año para Septiembre y tuve que ponerme esa maldita indumentaria del demonio.

Seguiré encontrando recuerdos y viajaré a mi infancia y juventud ya que tengo cajas por revisar (unas cuantas cosas fueron a la basura, como el cristal roto, que he de decir que me vino otra vez el plan a la cabeza, whaaat?). Será entretenido, además, como el sótano tiene aire acondicionado natural (o sea que hace fresquito) podré huir de las tardes de verano sofocantes (las que no vaya a la pisci claro, que tampoco me voy ahora a poner como una loca a colocar). Total, que tengo más o menos los mismos trastos, pero colocados, que parece lo mismo, pero no lo es 😉

Este post fue publicado en Momentos de asueto. Ir a la entrada.

Una respuesta a Mi síndrome de Diógenes personal

  1. David King dijo:

    Anda! que ya tienes ganas de ponerte a colocar un trastero en verano. Ya te vale!!!

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